Señor, bendice esta casa y bendícenos a todos en momentos de ansiedad y de alegría; benditos sean los amigos que entran y las ventanas que se abren al cielo, y el techo y las paredes que protegen del mundo y de los rigores del tiempo. Señor, haz de mi casa una mansión de amor y belleza perdurables, un lugar cómodo y amigable. Que pláticas agradables resuenen en estos cuartos, y que los amigos se queden a compartir sonrisas y canciones. ¡Bendice estos cuartos para el trabajo o el juego! ¡Oh! deja que mi casa sea alegre y a veces serena como la llama de una vela. Acompáñanos, Señor, de día y de noche; bendice nuestra labor y nuestro descanso; nuestro despertar y nuestro dormir bendice. En momentos de ansiedad y de alegría, ¡Señor, bendice esta casa y bendícenos a todos! —James Dillet Freeman FUENTE: http://www.unityenlinea.org/recursos/gratis
-
Cada persona nace con dones únicos que la hacen especial. Algunas sobresalen en creatividad, mientras que otras son muy analíticas. Sien...
-
Yo soy un ser de energía —lleno de vida abundante. Yo soy sano en mente, cuerpo y espíritu. Reconozco la verdad de mi poder espiritual innat...
-
La frase “dejar ir y dejar a Dios actuar” puede ser confusa. Pudiera parecer que se me pide entregar el control de mi vida a una autoridad...