lunes, 21 de mayo de 2018

INSPIRO Y ELEVO A OTROS POR MEDIO DE MIS PENSAMIENTOS Y GESTOS CONSIDERADOS.

Puede que recuerde un tiempo en mi vida cuando un maestro o un amigo me dio ánimo. Yo también tengo esa habilidad. Las palabras que digo tienen el potencial de inspirar y elevar a otros, porque ofrecen energía positiva. Asentir con la cabeza o brindar una sonrisa cálida irradia una vibración armoniosa que afecta a otros positivamente.
Es un honor y una gran responsabilidad mantener una visión elevada por las vidas de los demás. Ofrezco aliento mediante palabras alentadoras y gestos amables. Siento que contribuyo al bienestar del mundo cuando apoyo a los demás.
Inspiro y elevo a otros por medio de mis pensamientos y gestos considerados.

Texto devocional:
Que el Dios de la paciencia y de la consolación les conceda a ustedes un mismo sentir, según Cristo Jesús.—Romanos 15:5


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